4 feb. 2013

EISERN KAMARADEN

"Beck's, beben Beck's en el tren y todo dios sabe que emborrachan más de la cuenta. Está bien. Alededor de las barras metálicas, gordos bigotudos con botas de monte juegan al Tetris en sus i-phones antes de llegar a Wuhlheide. Luego, el politono con Nina Hagen cantando el himno de la unión verdadera, la unión de hierro, Union Berlin.
Köpenick. Montado a lomos de un carnicero, el camino hacia el bosque. Niños fumando debajo del puente que saludan con sonrisas, casetas dobladas al final de la calle, la fritanga rubia. Queda hora y media para que empiece el partido pero miles de berliners con pedigrí meten ya sus pies en el barro. Adiós, señor, gracias por traerme, guárdeme un osobuco para la próxima vez que venga.
Sektor 2, Block H, para dentro. Agua con gas y unos pitillos. Buen verde. Black Hole Sun, Paint it Black, Ace of Base hasta llegar al himno. Unos cincuenta tíos del Sandhausen se acomodan a lo lejos, también de negro. Ya salen los equipos. Una maza golpea el estadio popular antes de que Torsten Mattuschka(c) organize el jaleo y ponga las cosas en su sitio. 2-0 al descanso.


 

En el minuto 65, sesión de hipnotismo a cargo de un par de peces de río (parecen tiburones blancos en ese escudo). Kamaraden! Bravo por vuestras banderas y vuestros ojos, que ya están calentando el derbi. 
Oh! Gol de Baris Özbek! Y miles de zurdos... Qué coño es esto, el parque del placer? Venga, weiter! Catorce partidos para ser terceros y promocionar, está el Kaiserslautern a tiro de piedra."

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