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22 may 2013

ODA A LAUREANO


Sobre los guijarros que marchaba el pequeñín, tan contento. Resulta que su tic-tac se rompió, ahí atrás, se le rompió a él que parecía de titanio, siempre quisquilloso al tocar línea de fondo.
Reaparece ahora el coche-moto, moto pegajosa, sonrisa que nunca acude desde aquellas fiestas de Bellas Vistas donde algo debió de pasarle al chico. 
Me gusta porque está vacío, porque yo también estoy vacío.
A estas alturas.
Su voz es un secuestro en Miranda de Ebro, su fase de desarrollo se queda siempre en normal como el ritmo de un vespino, pero seguirá sonando para el Getafe, él que llegó a secar a Jesús Navas.
A pierna cambiada.
Niño viejo que tras la hostia se levanta y echa a correr con el menisco en llamas.
Atrápalo, Laure!
Enigma en la pelvis, enigma del desvirgar tardío en una calle fría de nombre aun más frío y de aquel momento en el que dijo: "Ya estoy bien", después de fracturarse un no sé qué.
Silueta de un perro feo que todo el mundo quiere.
Molido a palos.
Canterano de varios mundos.
Martirio de talentos que echamos de menos en tiempos de hambruna.
Hay poca gracia en su esfuerzo, pero cuánta añoranza nos supuso perderle.
Viendo a Manuel Pablo.
Oliendo la ketamina del calvo en el carril, murmurando todos "Sanabria, dónde estás?".
Sanabria, soldado del páramo.
Duro de mollera.
Ataca!
Y préndele fuego a las lagunas.

12 mar 2013

SAMBA DA MINHA TERRA (I): O MARINHEIRO SÓ


En una entrevista, o Camisa 10 da Gávea declaró que su equipo ideal brasileiro estaría formado por la defensa del 74, por el medio campo del 82 y por los pontas de lança de la histórica Brazil del 70. El equipo del 74 llegó hasta semifinales, perdió contra la naranja mecánica por 2-0 y quedó cuarto clasificado tras jugar contra Polonia. En 1970, a seleção da Tropicália dançou no campo, creando un marrón para los siguientes elegidos en tratar de igualar o superar los éxitos cosechados. Con Pelé en plena fiebre de sábado noche seguían o professor Zagallo, Rivelino o Jairzinho y tomaban protagonismo los jugadores del Atlético de Madrid Leivinha, Luis Alberto y el garoto Marinho Chagas, que fue el único jugador destacado por la prensa internacional.

Chagas, conocido como o Hippie de Natal, fue un outsider para su época, un jugador que ha dejado un legado y una herencia de la que bebe el fútbol moderno. La historia de este deporte cambió con el amistoso entre el Riachuelo Atlético Clube versus el equipo suburbano del Palmeiras das Rocas; la estrella del Riachuelo, Pedro Paulo, era lateral izquierdo y rechazó jugar contra los tipos duros del barrio palmeirense, por lo que el entrenador improvisó con Marinho Chagas: um marinheiro só diestro, pero sin tapujos a la hora de jugar a pierna cambiada y en una posición totalmente desconocida que, sin embargo, le permitió destacar durante ese partido y toda la temporada. Su reubicación en el campo no le intimidó, hasta el punto de que o hippie se olvidaba del extremo rival y de las responsabilidades de su puesto: él sólo pensaba en volar y atacar a botafogo, con alevosía, gracia, habilidad, técnica y desparpajo. Sin ser muy consciente, esa revolução y esa projeção ofensiva fueron sin lugar a dudas pioneras en lo que se refiere a la incursión de los defensas en ataque, en el fútbol de su país y en el mundo entero, convirtiendo a los laterales brasileños en los laterales que más arriba llegaban y mejores posiciones ofensivas ocupaban: sólo hay que comprobar como la Tetracampeona y la Pentacampeona tenían como denominador común a laterales como Cafú o Roberto Carlos. 


En una Brazil bajo dictadura, su improvisación, naturalidad y excentricidad en el campo eran un claro reflejo de su vida y personalidad fuera de los terrenos de juego. Le llamaban el hippie de Natal porque se le diferenciaba por sus camisas y pantalones estampados, combinados con unas mechas rubias que cubrían su espalda; las meninas flipaban cuando iba en su Volkswagen escuchando a los Rolling Stones o cuando le daba a la cachaça. 

No cabe duda que antes hubo otros laterales como Nilton Santos o el padre de Djalminha, Djalma Santos, que fueron hombres importantes, pero la herencia de Marinho Chagas es muy larga, sólo hay que ver la importancia del lateral en los mejores equipos del momento con un extraordinario Phillip Lahm que lleva quince asistencias este año o un Jordi Alba que es clave en la identidad de sus equipos.